Seguramente todos nos habremos encontrado en alguna ocasión algún resto de producto cosmético (crema facial, loción corporal, perfume…) en el fondo de un cajón o en un armario, pero ¿qué deberíamos hacer en estos casos? ¿Podríamos utilizarlo o deberíamos tirarlo a la basura?

A continuación, le explicamos qué significan los símbolos que aparecen en las cajas y en las etiquetas de los productos cosméticos y le recomendamos qué hacer en estos casos.

La legislación europea sobre cosméticos vigente (Reglamento CE Nº 1223/2009) indica que, con el fin de informar a los consumidores, debe incluirse en el envase información sobre la fecha hasta la cual el producto cosmético, almacenado en condiciones adecuadas, sigue cumpliendo su función inicial y sigue siendo seguro (fecha de duración mínima). Para ello, se hacen dos distinciones: símbolo PAO (en inglés Period After Opening), periodo después de la apertura, (Figura A) y símbolo de duración mínima (Figura B).

El símbolo PAO indica la fecha (número de meses) antes de la cual es conveniente utilizar el producto tras su apertura y se utiliza cuando la duración mínima del producto excede los 30 meses. En cambio, el símbolo de duración mínima se utiliza cuando dicho periodo es inferior a 30 meses y siempre debe ir acompañado de la fecha exacta de consumo preferente (mes/año o bien, día/mes/año).

Una vez abierto, la vida de un cosmético varía dependiendo del tipo de producto del que se trate y cómo se utiliza. Por eso es muy importante seguir unas normas básicas de higiene, cerrar los productos cosméticos correctamente y guardarlos siempre al abrigo de la luz y la humedad.

¿Significa esto que no se pueden aplicar las cremas con las manos o que no se pueden tener el champú o el gel de baño dentro de la ducha? No, el PAO, o fecha de consumo preferente en su caso, está calculado para un uso normal del producto. Por eso llevan conservantes, para protegerlos, ya que las manos nunca están del todo desinfectadas y/o las condiciones de almacenamiento no siempre son las adecuadas.

Además de recordar el PAO, existen otras maneras de saber si un cosmético sigue siendo apto para su uso como por ejemplo comprobar si han variado sus características organolépticas (color, textura, separación de algún ingrediente y olor). Generalmente, en estos casos, el producto cosmético no es peligroso, pero su uso tampoco es recomendable.

Pero ¿pueden causar daño los cosméticos que ya han superado la fecha de consumo preferente o PAO? Cuando se ha superado el periodo de uso recomendable, el cosmético puede haber perdido las propiedades para las que fue diseñado y crear reacciones de hipersensibilidad en pieles muy delicadas.

A continuación, le proponemos unos consejos básicos para el uso adecuado y la buena conservación de los productos cosméticos:

  1. Cerrar siempre correctamente el envase.
  2. Utilizar los cosméticos siempre con las manos bien limpias.
  3. Si observa un cambio de color, seguramente se ha oxidado algún componente y ya no posee las propiedades cosméticas deseadas.
  4. Comprobar que no se hayan secado las cremas ni que haya aparecido una película en la superficie.
  5. No utilizar productos cosméticos con olor rancio.

Por lo tanto, si se encuentra un frasco de crema olvidado en el fondo de un cajón, compruebe en primer lugar que las características organolépticas sean adecuadas y recuerde que, si está en buenas condiciones, es probable que no sea peligroso pero seguramente no tendrá las propiedades cosméticas que se indican en su envase.